Fiestas del barrio de Gracia

En 1992, Antoni Torrens, vecino de sa Pobla y Medalla de Honor de la ciudad de Barcelona (1997), propuso hacer una hoguera como las de Mallorca en la plaza del Diamant para que sus hijos, que estudiaban en Barcelona, pudieran disfrutar de la verbena mallorquina.
A partir de aquel momento, año tras año se fueron añadiendo calles -con hoguera propia-, se fueron involucrando las colles de cultura popular del barrio y la fiesta fue evolucionado hasta convertise en la que conocemos hoy.
La fiesta de las hogueras de Sant Antoni en el barrio de Gràcia es una celebración mallorquina trasladada al barrio barcelonés. Consiste sobre todo en unas muestras de cultura popular, tanto del Principado como de Mallorca, como bailes de cabezudos, sonadas de chirimías, castellers y colles de diables, entre otras. A pesar de ser una tradición importada, ha arraigado plenamente en el barrio de Gràcia y los vecinos la sienten como propia.
Son tres días de actividades que empiezan el jueves por la noche con una glosada y una degustación de productos de las Islas Baleares en el Centre Artesà Tradicionàrius. El viernes, el mismo centro acoge un concierto y un baile con grupos mallorquines que sirve para calentar motores para la celebración del día siguiente. Y el sábado por la noche se organiza un gran pasacalle con correfoc de grupos de cultura popular de sa Pobla y de Gràcia, y a veces algún otro invitado. Este séquito acompaña las autoridades y los organizadores de la fiesta desde el Ayuntamiento hasta la plaza de la Virreina, donde encienden una gran hoguera y abren la puerta a una noche de 'torrada', bailes populares y conciertos de glosas con denominación de origen mallorquina.
La fiesta se organiza con motivo de la festividad de san Antonio Abat, a quien la tradición otorga el patronazgo de los animales domésticos, especialmente los de pie redondo. La leyenda explica que era un gran amigo de los animales y que, cuando veía a uno herido, lo curaba.
La festividad de Sant Antoni es el 17 de enero, día de la muerte del santo. Con todo, la fiesta mallorquina se reproduce en Gràcia el último fin de semana de enero para que las colles de cultura popular de sa Pobla -los caparrots, los demonios de Albopàs y los músicos que tocan la chirimía- se puedan trasladar.
En 1992, Antoni Torrens, vecino de sa Pobla y Medalla de Honor de la ciudad de Barcelona (1997), propuso hacer una hoguera como las de Mallorca en la plaza del Diamant para que sus hijos, que estudiaban en Barcelona, pudieran disfrutar de la verbena mallorquina.
Fuente: https://www.barcelona.cat
Las hogueras se harán el sábado 28 de enero, donde acudirán los grupos de cultura popular como los diablos y los 'xeremiers':
- Plaza de la Vila de Gràcia: a partir de las 19 h se podrán ver los 'castellers' de la Vila de Gràcia y exhibiciones tradicionales como la sonada de los 'Xeremiers de Mallorca' que darán el inicio a un pasacalle popular, que pasará por plaça de la Vila, Penedès, Puigmartí, Torrijos y plaça de la Virreina. A las 21 h se encenderán las hogueras, acompañadas de 'simbombas' y 'glosadors de Sa Pobla'. A las 23 h habrá bailes y cantos mallorquines con 'Esclafit i castanyetes' y 'Es Jai de sa barraqueta'.
Plaza de la Virreina a las 21 h se encenderán las hogueras acompañadas de 'simbombes' y los 'glosadores' de Sa Pobla.
- Plaza del Diamant a las 21.15 h, con bailes y cantes tradicionales por parte de Sa Pobla, y una cata de productos mallorquines.
- Otras calles con hogueras: Plaça de Gato Pérez (Fraternitat de Baix), Fraternitat de Dalt, Puigmartí, plaça del Nord, Llibertat, Joan Blanques de Baix de Tot, Verdi, Tordera, Berga, placeta Sant Miquel i Mozart.
Además, durante el día, en los mercados de Gràcia de l'Abaceria, de la Llibertat, de Lesseps y de l'Estrella se podrán ver a partir de las 12 h actuaciones folclóricas con 'xeremiers' de Mallorca y de Cataluña.
El barrio de Gràcia acogerá durante los días anteriores a las hogueras actividades para celebrar esta fiesta como un taller de zambomba el 24 de enero en la Fundació Festa Major de Gràcia y un taller de ball de bot el 27 de enero en el Centre Artesà Tradicionàrius, entre otros.
El Camp d'en Grassot - Gràcia Nova es un barrio situado en el sureste de la Vila de Gràcia, de construcción relativamente reciente. Por una parte, se encuentra la zona del Camp d'en Grassot, que primero fue rural y después industrial; y, por otra, el vecindario de Ca l'Alegre de Dalt, denominado Gràcia Nova por razones comerciales. Las dos zonas se empezaron a urbanizar a partir de la segunda mitad del siglo XX.
La fiesta mayor de este barrio está organizada por un grupo de asociaciones de vecinos, de comerciantes y entidades sociales y educativas. Muchas actividades se organizan en torno al Centro Cívico La Sedeta, uno de los puntos más dinámicos del barrio. La fiesta mayor dura una semana, con todo tipo de actos: muestras de arte, comidas populares, bailes y conciertos y acontecimientos deportivos.
La villa de Gràcia era un pequeño núcleo campesino que, en el transcurso del siglo XIX, vivió una gran transformación y se convirtió en una zona singular de obreros y pequeños comerciantes. Con el crecimiento de Barcelona y el Plan Cerdà, el núcleo fue incorporado a la ciudad; con todo, nunca ha dejado de reivindicar unas características y una manera de hacer propias.
La Fiesta Mayor de Gràcia se considera la máxima expresión de la identidad del barrio y está compuesta por todo un conjunto de celebraciones que combinan la participación ciudadana y las muestras de cultura popular y tradicional. Las asociaciones de vecinos, distribuidas por zonas, organizan una parte de la fiesta, cada una en su calle o plaza, y el resultado es casi una semana de actividades en todos los rincones de la villa, que es posible gracias a la aportación de los ciudadanos y ciudadanas de Gràcia implicados, que son muchos.
La Fundación Festa Major de Gràcia reúne las entidades de las calles y plazas que se engalanan y participa en la fiesta organizando bailes, conciertos, talleres, comidas populares, etc.
Si bien el motivo de la Fiesta Mayor de Gràcia es controvertido ―algunos lo atribuyen a san Roque; otros, a la Virgen de Agosto―, mayoritariamente se considera que es la festividad de la Asunción, porque la tradición dice que el barrio se encuentra bajo la advocación de la Virgen. Con todo, el día de San Roque también se celebra: los vecinos le rinden homenaje y los Castellers de la Vila de Gràcia le dedican un pilar de ofrenda, con la presencia de la creatividad festiva popular de los vecinos de Gràcia.
El origen de la fiesta es casi paralelo a la urbanización de la villa. La primera referencia está documentada en 1817, cuando se registró un encuentro que se organizaba en Can Trilla en honor de la Virgen de Agosto. La fiesta se consolidó durante la segunda década del siglo XIX y tomó un carácter cada vez más cívico que religioso, con muchas entidades y asociaciones que colaboraban.
El barrio de la Salut debe el nombre a la capilla que se construyó en la zona en 1864, dedicada a esta Virgen. Con el paso de los años, el núcleo fue creciendo y pasó de ser un territorio periférico de la villa de Gràcia, con masías y fuentes, a integrarse en el entramado urbano de la ciudad. Uno de los elementos más distintivos del barrio es el Park Güell, diseñado por Antoni Gaudí y declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1984.
La fiesta mayor del barrio, que se celebra en honor de la Virgen de la Salut, es un compendio de actividades organizadas independientemente por diversas calles, entidades o equipamientos municipales. Suele haber comidas populares, actividades infantiles, torneos, actuaciones musicales, bailes y proyecciones de cine. La cultura popular la encontramos representada en un pasacalle de gegantons de escuela, bailes de sardanas y exhibiciones pirotécnicas.
La Virgen de la Salut era la patrona de una pequeña capilla adyacente a la antigua Casa Morera, que hoy día ya no existe. En 1864, cuando el barrio empezaba a crecer, fue consagrada y abierta al culto público. Eso ocasionó que la zona empezara a ser conocida con el nombre de la Salut, y fue frecuentada como espacio de recreo. Con los años, cuando se construyó la nueva parroquia muy cerca, se mantuvo el mismo patronazgo.
La Castañada es una fiesta popular que se celebra en toda Cataluña la víspera y el día de Todos los Santos, y consiste en una comida a base de castañas tostadas, boniatos cocidos y panellets, acompañados de vino dulce de moscatel.
El origen de la fiesta de la Castañada se remonta al siglo XVIII, como una derivación de las comidas funerarias. Actualmente, se celebra en familia o entre amigos, más bien como una verbena desprovista de referencias rituales hacia los muertos. Tradicionalmente, se comen castañas tostadas al fuego, boniatos cocidos al horno y panellets, unos dulces elaborados con una masa de azúcar, yema de huevo y almendra además de otros ingredientes variados.
La figura de la castañera es muy característica de la Castañada. Se trata de una vieja vestida con ropa sencilla de abrigo y un pañuelo en la cabeza que se representa ante un tostador de castañas. Se pueden encontrar en las calles de pueblos y ciudades vendiendo castañas tostadas en papelinas de papel de periódico.
La fiesta de otoño más esperada, durante la cual hay la costumbre de ir al cementerio y llevar flores a los antepasados, comer castañas y preparar panellets. En algunos lugares, también queda la tradición de hacer representaciones teatrales. De hecho, el día de Todos los Santos es el 1 de noviembre, momento en que se comen las castañas y los panellets. El día siguiente, el 2 de noviembre, es el día de difuntos, cuando se visitan los muertos en el cementerio y se hacen las representaciones teatrales.
Por Todos los Santos se acerca el frío y los días se van acortando más; y la naturaleza, después del verano, entra en una época de muerte aparente. Por todo eso, no es extraño que desde la antigüedad muchas culturas instituyeran el día de recuerdo de los muertos entorno a estas fechas.
Motivo.
La fiesta de Todos los Santos es herencia de una celebración celta. El 1 de noviembre, una fecha a medio camino entre el equinoccio de otoño y el solsticio de invierno celebraban las fiestas del Samhain se caracterizaba por grandes reuniones y fiestas. Era el momento en que se abrían los antiguos túmulos funerarios, que se consideraban portales al Otro Mundo. Parte de la literatura también asocia Samhain con hogueras y sacrificios. Es cuando empieza el periodo más oscuro del año, un momento que consideraban mágico porque creían que se establecían conexiones entre los dos mundos, el de los vivos y el de los muertos. Hoy se celebra tambien con el nombre de Halloween
All Hallows' Eve proviniente del Reino Unido.
En el mundo cristiano la celebración tiene el origen en el siglo VII, concretamente en la dedicación del Panteón de Roma —templo pagano dedicado a todos los dioses, a la Virgen y a todos los mártires— por parte del papa Bonifacio IV. Más tarde, en el siglo IX, la fiesta se propagó por todo el occidente gracias a Gregorio IV.